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Análisis de “El desarrollo: historia de una creencia occidental, por Gilbert Rist”.

Sin lugar a dudas todos deseamos desarrollarnos en diferentes manera, algunos esperan tener un “buen título” para conseguir un buen trabajo, tener una buena economía, tener una pareja y darle buena vida de manera que no tenga que pasar necesidades económicas, y tener todo a la mano para que los hijos vivan felices, o sea, el sueño de nuestras vidas en un cuento de hadas básicamente, pero volviendo a la realidad, ni teniendo todo el dinero realmente podríamos ser felices, eso ha quedado demostrado.

El escuchar “desarrollo” nos trae a la memoria varios discursos que hablan sobre este tema, en lo cual lo hacen ver como un proceso normal que debe pasar el ser humano para sentirse totalmente realizado, sin embargo, el autor del artículo eje central de este análisis nos ayuda a visualizar un gran problema que se ha erigido a través de los siglos de existencia humana.

Existen miles de discursos que hablan del desarrollo y que desde luego son muy motivadores, sin embargo, más allá de motivar pueden dar un perspectiva que si no te desarrollas has fracasado, por lo cual vale la pena preguntarse ¿Qué es el desarrollo y porque deberíamos interesarnos en el mismo?

El desarrollo al cual nos referimos es al que tiene el objetivo de “buscar mediante varios procesos el desarrollarse de una comunidad para que progrese y crezca económica, social, cultural o políticamente”. Tras este objetivo se ha enfrascado el ser humano desde los inicios de la historia humana, de hecho se cuenta que después del diluvio los seres humanos liderados por un tipo llamado Nemrod se pusieron a construir una torre muy alta que tenía que llegar al cielo, claro debió haber tenido una facilidad única de discurso para conglomerar a mucha gente y que le siguieran la idea de trabajar en tal obra.

De la misma manera muchos potencias económicas han puesto en la mente de los seres humanos que deben buscar el desarrollo para conseguir la felicidad tan anhelada, con el tiempo también han parecido los estafadores que en base a sus discursos han logrado que las personas les sigan las ideas y con ello los mentalizadores han obtenido beneficios para sí mismo, dejando en serios problemas a sus seguidores.

El desarrollo nos involucra a todos, no solamente a los países conocidos como subdesarrollados, sino también a los llamados desarrollados o del primer mundo, esto porque aunque estén desarrollados, tienen que cuidar que su desarrollo no se vaya al piso o que este se enrumbe por un mal camino, incluso tienen por objetivo de ayudar a las clases pobres para mejorar la situación del país, porque si existen pobres los ricos no podrían superar sus expectativas.

En el camino al éxito no se puede parar a esperar a los que superan sus barreras lentamente, hay que continuar, y claro, se ha pretendido por décadas hacer creer que la miseria en la que viven muchas sociedades en el sur del continente americano es por culpa de la descolonización y que para alcanzar el éxito o el tan anhelado desarrollo deben seguir procesos de sacrificios.

Cada cierto tiempo aparecen nuevas estrategias que dicen ser la solución a los problemas económicos mundiales, es posible que todos estén de acuerdo que son verdaderas soluciones y se aplauda su ejecución en los países más pobres, sin embargo, solo suelen ser teorías recicladas con nuevas palabras y nuevas formas de imponer políticas económicas para dar una “solución realista”.

El autor del artículo que analizamos, nos propone investigar la historia para no caer en la misma manía de dar por sentado que todo es nuevo y que es la solución definitiva, y no es que pretendamos ser negativos, pero muy cierto es que si analizamos, podremos ver que son los mismos procesos con diferentes fachadas. ¿Existirá alguna medida que pueda ayudar a salir de la crisis que nos encontramos? Antes que poner una propuesta por delante para resolver un problema mundial y el cual no ha existido solución definitiva, debemos ser conscientes que se debe dejar de lado los discursos populistas que solo pretenden cautivar la atención de todos.

Pocas son las personas que han escuchado sobre el Nuevo Orden Económico Internacional y los objetivos que este persigue, claro varias veces han propuesto métodos para que finalmente se reduzca la brecha que separan a las sociedades con el Estado, por supuesto dar con la solución definitiva de cubrir las necesidades básicas, de hecho actualmente se trabaja en proyectos de largo plazo, como por lo menos conseguir esos objetivos en planes decenales.

Hay que recalcar el hecho de que para ejecutar un proyecto de desarrollo humano, un país debe tener un presupuesto económico, desde luego para ejecutar un proyecto de esta envergadura y con buenas intenciones, se debe contar con un buen benefactor, y es allí donde entra la deuda externa, de manera muy efectiva el país puede obtener un préstamo con pago a largo plazo y con esto ejecutar políticas económicas para que se pueda pagar la deuda.

Es importante que cada ser humano reflexionemos la manera como dirigimos nuestra propia economía, los gobiernos invierten cada vez más en salud, y no es suficiente frente a los grandes problemas que se presentan en la sociedad, en algunas ocasiones se ha pretendido cuidar de la salud de los ciudadanos elevando los impuestos a los productos que dañan la salud, sin embargo, estos son muy consumidos sin importar cuanto pueda costar.

En torno al desarrollo hay muchos paradigmas, estos pueden estorbar en la vida de las personas, como es posible que también puedan ayudarles, pero, a vista de las cosas que vemos hoy en el mundo, observamos que la situación no va bien, cada vez hay un mayor descontento mundial por la situación económica y la falta de recursos que nos den una vida digna.

Estamos de acuerdo con el hecho de que la carrera por el desarrollo solo ha abierto una brecha más extensa, el objetivo mercantil que se persigue solo pone a disposición una superabundancia de bienes y servicios que es posible que sean necesarios, pero no tan vitales para sobrevivir y tener una vida tranquila alejada de las preocupaciones y sin necesidad de entrar en una ansiedad que nos obliga a creer que necesitamos “desarrollarnos”

Es posible que muchos no acepten la idea de que tener un expectativa abrumante por el desarrollo puede acabar por robarnos la alegría de vivir cada día, pero es una ceguera que aqueja más el problema, por eso es importante dedicar tiempo a reflexionar y no permitir que los discursos populistas nos estorben en nuestras actividades, no es que simplemente tengamos que conformarnos siendo mediocres, pero, tampoco es posible que emprendamos una carrera por un desarrollo sin sentido y sin objetivos claros.

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